El Aguila Que No Volaba
Cuenta una leyenda indígena que hubo un Cacique a quién le obsequiaron dos pichones de águilas; al transcurrir unos meses, se dio cuenta que uno de los pichones ya volaba mientras que el otro, no se había movido de la rama desde el día de su llegada, a tal punto de que tenían que llevarle el alimento.
El Cacique viendo esto mandó a llamar al curandero de la tribu, pero éste no pudo hacer volar al ave; el Cacique preocupado, todos los días iba a ver al águila, pero continuaba igual de inmóvil, hasta que difundió el asunto a todos los integrantes de la tribu, y a la mañana siguiente, vio al águila volar ágilmente por los árboles y alrededores.
El Cacique pidió que le informaran quién había realizado el milagro de que el ave volara, y se presento un indio y le preguntó: ¿Tú hiciste volar al águila?, ¿Cómo lo hiciste?, ¿Eres mago, acaso? Entre feliz y tímido el hombre le explicó: “no fue difícil, sólo corté la rama, el pájaro se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar” .
Como el águila de esta historia, todos podemos volar, solo tienes que darte cuenta que posees esas alas; tan sólo quizás necesitas liberarte de todas esas cosas en las que te apoyas (muletas) y que a la vez que te dan seguridad, también te limitan.
A veces, la vida nos quita los apoyos (muletas) que también son nuestros límites. Entonces, sufrimos, en vez de volar, pero esto es necesario porque tú eres el dueño de tú vida; tú eres el constructor de tu destino.
Para volar sólo necesitas un sueño, un hermoso proyecto; un cielo azul a dónde lanzarte con la fuerza de tus alas. No dejes que la vida te empuje; no dejes que sea necesario que te corten tu rama. Tú puedes volar si quieres construir tu destino. Comprométeme con tus sueños y vuela, vuela sin descanso hasta alcanzarlos.
Enamórate de la vida y vívela con toda tu fuerza creadora y tu pasión constructiva. Disfruta de tus logros; de los paisajes y las ciudades que vas conociendo, pero sobre todo, disfruta del camino, del viaje, disfruta del vuelo.
Y también disfruta de los fracasos, porque todos los errores son buenos, si aprendemos a través del tiempo. Tu crecimiento consiste en que seas capaz de volar, volar y que en ese vuelo, llegues muy alto.
Autor: anónimo
Adaptado por: José Luis Barroso.
jbarroso@venezuelacoplasyleyendas.com