Lago de Valencia o de los Tacariguas, como se le ha llamado en honor a los indios que habitaban la región, es el reservorio de agua dulce más importante de la región central de Venezuela es el único en el país que no tiene salida al mar. Según los registros históricos, su descubridor fue Don Juan de Villegas, el 24 de Diciembre de 1547, ocupa 374 kilómetros cuadrados de la superficie carabobeña y a sus aguas, con un máximo de cuarenta metros de profundidad en las cercanías de la Isla del Burro, llegan las aguas de 17 ríos, entre ellos el Caño Central (río Cabriales), Los Guayos, Aragua, Turmero, Güigue, Maracay, Limón, Tocorón, Ereigüe y el Güey, permitiendo su existencia, aun cuando han disminuido considerablemente estos caudales.
Muchos de estos ríos recogen las aguas contaminadas de origen doméstico, agrícola e industrial, la mayoría de las cuales son descargadas al lago sin ningún tratamiento convirtiéndose en la causa fundamental de la contaminación del Lago de Valencia.
A pesar del deterioro de sus aguas, el Lago de Valencia posee una gran variedad de fauna que, aunada a zonas de alto valor escénico, brinda amplias posibilidades de recreación para la población. Algunas regiones desde donde se puede apreciar el lago y sus recursos son la redoma del Indio en Maracay, la Abadía de San José en Güigüe, el Cerro El Carmen y el Parque Recreacional Enrique Tejera en San Joaquín.
La cuenca del Lago de Valencia se formo a finales del Terciario y principios del Cuaternario, por la acumulación de material provenientes de conos y abanicos aluviales, así como sedimentos fluviales que represaron las aguas.
Etnográfica.
En la cuenca del lago se establecieron diversos pueblos aborígenes: tacarigua, araguas, meregotos, ajaguas, y mucarias, quienes hablaban un idioma emparentado con el de los indios caracas. Todas estas etnias, con la llegada de los blancos y africanos, durante la colonia, contribuyeron con su sangre y carácter a la formación del carabobeño actual, además de dejar huella de su existencia a través de nombre de lugares, animales y árboles autóctonos.
Reservorio Arqueológico.
El Lago de Valencia muestra una riqueza arqueológica sorprendente, en la isla de Tacarigua o del Burro, se han encontrado restos de vasijas cerámicas, rocas con grabados y las figuras antropomorfas conocidas como Venus de Tacarigua, emblemáticas del pasado prehispánico venezolano.
Paisaje.
Las vistas del Lago son hermosas desde donde se les miren; abarca este paisaje a los estados Aragua y Carabobo a cuyas orillas en algunos pasajes discurre la carretera, desde donde se puede apreciar la hermosura del cuerpo lacustrino.